La Editorial SM buscaba conectar con los más jóvenes —desde la infancia hasta la adolescencia— fomentando una cultura de aprendizaje y bienestar a través de la literatura. El objetivo era acercar los libros a un público digital, utilizando códigos de comunicación más cercanos a su día a día y capaces de generar engagement real.
En concreto, el reto consistía en dar a conocer el lanzamiento del nuevo libro Omnitubers Secretos y convertirlo en un contenido atractivo para una generación acostumbrada a la inmediatez de lo audiovisual.