Tarantos, uno de los tablaos flamencos más emblemáticos de Barcelona, quería renovar su presencia digital y acercarse a nuevas audiencias sin perder autenticidad. El desafío: conectar con un público diverso —turistas en busca de experiencias culturales únicas y amantes del flamenco en todo el mundo— con un relato contemporáneo, emocional y fiel a la tradición.